La cebolla

Capas de frágiles y translúcidas túnicas.
Las más viejas - de ocre lustroso -
mueren secas de tanto proteger,
meristemas que darán hojitas vivas
esperanza de un verde mañana,
todo de cebollas hermanas.

Una eterna conservación de la especie
en el frío de mi heladera,
o bajo la mesada,
entre papas y calabazas.